Penetración en el organismo

Algunos aceites tienen efectos sobre todo el cuerpo mientras que otros demuestran una especial afinidad por ciertos órganos en particular. Al llegar a dichos órganos, se deposita en ellos todo o una parte del aceite esencial. Cuando el órgano ha absorbido todo el aceite que necesita, excretará el resto. Los aceites circulan por todo el cuerpo, y éste los utiliza en las regiones que necesite.

Un medio para introducir los aceites esenciales en el torrente circulatorio es a través de la piel. Si la estructura molecular de una sustancia es lo suficientemente pequeña será absorbida por la piel. Los aceites esenciales son de un tamaño molecular muy pequeño, por lo que es importante que los aceites vegetales utilizados como vehículo también sean de moléculas muy pequeñas, para que puedan ser absorbidos por la piel con facilidad.

Los aceites minerales tienen moléculas muy grandes, permanecen en la superficie de la piel y por consiguiente no contribuyen a la absorción de los aceites esenciales. Una vez que los aceites esenciales han penetrado a través de la piel, son absorbidos por los líquidos de los tejidos, conducidos al sistema linfático. Desde allí alcanzan la sangre y circulan por todo el cuerpo. Los efectos pueden tardar en producirse desde varios minutos a horas, y a su vez pueden permanecer en el organismo hasta 3 días.

Al hacer un masaje con una mezcla de aceites se produce un efecto inmediato sobre el sistema olfatorio y se consigue una rápida absorción por la vía pulmonar, seguida de la absorción, ligeramente más lenta, a través de la piel. De esta manera, las partículas de los aceites esenciales penetran en la circulación general, y así en todo el cuerpo.